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Los Cachorros
El éxito o fracaso de una camada depende en buena medida de como hayamos cuidado a la madre durante el embarazo, ya que con ello estaremos cuidando a los cachorros. Las primeras horas después del parto serán muy importantes para hacernos vislumbrar el estado de los cachorros. Estos deben estar lo más activos posible y pidiendo a gritos que les demos de comer. Si no se reponen y parecen adormilados pese a nuestros empujones y bandazos, será un síntoma de mal estado. Y eso reducirá bastante nuestras probabilidades de éxito. Pero vamos a empezar desde el principio:
Acabas de llegar a tu casa desde el veterinario, los nervios se apoderan de ti y
no tienes muy claro lo que debes hacer, te han contado muchas cosas, pero así
en vivo todo cambia. Los cachorros deben estar en una pequeña cesta a la que
habrás puesto en el veterinario una bolsa de agua caliente para que los
pequeñines no tengan frío. Si te has dejado en casa la bolsa no te preocupes,
un guante de látex lleno de agua calientita te hará el apaño. Puesto que los cachorros estarán bien (de momento) de lo que te tienes que preocupar ahora es de la madre. Límpiala con una toalla vieja humedecida y ponla en la paridera o caja en la que quieras que cuide a sus retoños a partir de ahora. Después de la dura experiencia, a buen seguro se quedará dormida un buen rato en el que deberás poner a mamar a los cachorros por primera vez. Tranquilo, los cachorros aguantan tranquilamente tres horas sin empezar a comer, así que no tengas prisa por empezar, que luego por correr se cometen más fallos. Ponerlos a mamar es relativamente fácil, si tienen ganas e instinto no te preocupes, que bastará con acercarles los pezones a la boca y ellos solos se "enchufarán". Si no lo hacen solos, estira un poco del pezón al tiempo que lo aprietas y cuando tengas una o dos gotitas de leche le abres la boca al cachorro y lo enchufas. Puede que al principio no quieran, pero al final todos acaban mamando. Mientras puedas estar con la madre déjalos mamar a su aire, pero no te despistes ni confíes, puesto que a la mínima se intentará levantar y podría aplastarlos. Después de una cesárea es muy normal que la madre no quiera saber nada de los cachorros, los ignora y se intenta ir de la caja. Para ella son pequeños seres que no sabe de dónde han salido y que le hurgan por la zona que más dolorida tiene. Nuestro deber es intentar que los vaya aceptando, acercándoselos a la cara, hacerles muchos mimos y hacer que esté con ellos el mayor tiempo posible, para despertarle su instinto maternal, ya que al final acabará aceptándolos, aunque hayan pasado un par de días. Posiblemente no te obedezca cuando la hagas quedarse con los cachorros, no dudes en sujetarla a la fuerza para que mamen, en especial los cinco primeros días, ya que es cuando la madre produce el CALOSTRO que es lo que más les va a inmunizar.
Desgraciadamente las hembras de Bulldog no se caracterizan ni por la abundancia
ni por la calidad de su leche, así que muchas veces deberemos suplementar
la lactancia con leche artificial. Bien por biberón, por sonda o con un
cuentagotas. Explicar
como pasar una sonda a un cachorro desde una web me parece una temeridad (aunque
sondar sea bastante sencillo), por lo que solamente explicaré la lactancia con
biberón y con el cuentagotas. Lo primero que necesitas es una buena leche, a mi no me pagan nada por decirlo, pero actualmente la de Royal Canin es la leche que está yendo mejor, además de tener un buen precio. Con la leche te viene un biberón, por lo que no necesitarás comprarte ninguno, la tetina a emplear es la más grande. Si no te fuera bien del todo puedes comprar en la farmacia una tetina anatómica de la casa NUC de 0 a 6 meses, que se adapta mejor a su boca. Otro punto a tener en cuenta es la esterilización de los biberones, la puedes hacer de dos maneras: o los hierves o los metes en líquido esterilizador, esta segunda opción es mucho más sencilla ya que se sumergen en una fiambrera con agua en la que se disuelve una pastilla esterilizadora del tipo "método Milton" de venta en farmacias y grandes superficies. Con una pastilla tienes para esterilizar durante 24 horas y te ahorras los engorros y los quemazos del hervor. Ojo, el recipiente del agua tiene que ser de plástico Por supuesto, utiliza agua mineral envasada, que por el grifo nos llegan un montón de bacterias indeseables. Para manipular a los cachorros nos limpiaremos siempre a fondo las manos. Tampoco dejaremos que los toque nadie sin haber pasado por el lavabo.
Bueno, estábamos a punto
de darles el primer biberón. Aunque deje mamar a los cachorros, ayudaremos a la
madre con un biberón al menos cada cuatro horas. Para la cantidad inicial
(siempre dependerá de cada cachorro) podemos calcular unos 5 cl. de leche por
cachorro el primer día, e iremos aumentando la dosis casi a diario. Un buen
indicador de la cantidad de leche que debemos administrar a nuestros cachorros
es la barriguita de los cachorros, después de una toma debe quedarse llena,
aunque no tirante, de no ser así aumentaremos la dosis. Si la madre no les puede o no les quiere dar, no nos quedará más remedio que darles el biberón cada dos horas los tres o cuatro primeros días, cada tres los siguientes hasta los diez días en que les subiremos a cada cuatro horas. Para dar el biberón a los cachorros sujetaremos al cachorro con una mano y con la otra le meteremos el biberón en la boca, si podemos les pondremos nuestro dedo meñique en la cavidad de debajo de la mandíbula, esto les hará tragar más fácilmente, no se trata de presionar, sino de colocar el dedo. Pruébalo contigo mismo, verás como automáticamente tragas saliva. Es bastante normal, los primeros días que los cachorros no sepan regular el caudal y les salga un poco de leche por la nariz, por supuesto pararemos automáticamente de darles y le succionaremos la leche de la nariz con un perita para sacar mocos. Hay de muchas marcas y todas valen, las puedes comprar en una farmacia o en la sección de puericultura de las grandes superficies y son muy fáciles de usar. Con el cuentagotas regulamos mejor el caudal ya que de lo que se trata es de poner una gota de leche sobre la lengua del cachorro, ésta prácticamente se disuelve y nunca se va a las vías respiratorias. Es más lento que el biberón, pero más seguro. Ideal para suplementar la alimentación los primeros días, cuando las tomas son de unos pocos centímetros. Después de cada toma limpiaremos a los cachorros con una toallita húmeda de bebé frotándoles suavemente por el ano y la ingle. Esto les estimulará para hacer caca o pipí. Este paso es muy importante ya que su conviene que su estomago quede libre para la próxima toma. No en todas las tomas el cachorro hará caca, pero no es aconsejable que no la hagan en más de cuatro o cinco tomas.
Debemos estar atentos a cualquiera de sus gestos o "grititos", un cachorro se viene abajo en muy poco tiempo, por eso nuestro nivel de observación e intervención (si fuese necesario) es importantísimo. El comer poco, alejarse de la madre o hermanos, moquear, pequeños espasmos, quejidos, etc... son síntomas de que algo no va como debería. Ante cualquier duda consulta a tu veterinario. La hidratación de la piel es otro síntoma fácil de ver, así que al menos una vez al día les haremos a todos la prueba. Es muy sencilla, se trata de pellizcar retorciendo (pero sin hacer daño) la piel del cogote. En un cachorro bien hidratado esta volverá a su forma original en apenas un segundo, a uno deshidratado le tardará dos, tres, o más, depende de lo mal que esté. Ante el más mínimo indicio de deshidratación consultaremos con nuestro veterinario. Ten siempre muy en cuenta que desde que le ves un indicio hasta que el cachorro se muere pueden pasar apenas unas horas en cachorros tan pequeños y sensibles, por lo que siempre deberás actuar lo antes posible, NUNCA te hagas el remolón o te quedarás sin cachorros. Otro tema a tener en cuenta es la expulsión de gases, ya que al igual que los humanos no les sienta bien cargarse de ellos, para favorecerla les daremos dos o tres gotitas, tres veces al día de AERORED, que se le pueden dar directamente o disolvérselas en la leche del biberón.
Para cuando empiecen a levantarse cuidaremos la superficie por la que pisan, el
papel de periódico patina demasiado y según que tejidos también. Las mantas
veterinarias (VET BED) tipo "borreguito" van muy bien. También he
comprobado que va muy bien, en especial con cachorros a los que les cuesta
erguirse, son una bayetas para escurrir que venden por metros en las
ferreterías, son acolchadas, cálidas y antideslizantes. El problema de poner
toallas, o mantas es que rara vez están en su sitio ya que cada vez que entra o
sale la madre las arruga, con lo que quedará el suelo al descubierto y pisarán
sobre una superficie no deseada. Otro problema de las toallas o mantas viejas es
que los cachorros se esconden entre las arrugas y al no verlos la madre los
chafa. A los 15 días empezaremos con el destete, para ello compraremos carne de ternera de la que menos grasa tenga pasada dos veces por la picadora. Haremos con la carne unas bolitas del tamaño de una canica más o menos. El día que cumplan 15 días les daremos a comer una de esas bolitas a cada cachorro antes de una de las tomas, es decir una bolita en todo el día. El día 16 repetimos la operación. El 17 le daremos una bolita por la mañana y otra por la noche, lo mismo que el 18. Para el día 19 serán tres bolitas, lo mismo que el día 20. El día 21 sustituiremos una de las tomas por pienso. Les daremos un buen pienso de destete, a ser posible de 1ª marca: Eukanuba, Pro plan, Hills, Royal Canin... este último ha sacado recientemente un pienso especial para destete, hasta los dos meses, que he probado y me ha ido bien. Por supuesto mojaremos el pienso en agua o leche una media hora antes, así conseguiremos que se reblandezca y les sea más fácil comerlo. Otra posibilidad es comprarse un molinillo de café eléctrico (2-3.000 pts.) y triturar el pienso, con el polvo resultante nos será mucho más fácil hacer una papilla. Para hacer más interesante la comida pondremos unas miguitas de carne por encima de la papilla. Los cachorros reconocerán el olor de la carne y se la comerán mejor.
Al igual que las bolas de carne les iremos introduciendo la papilla poco a poco hasta que solamente coman papilla cuatro o cinco veces al día. Cuando vayan creciendo sus dientes les iremos reblandeciendo cada vez menos el pienso para que a los dos meses o así, coman pienso seco. Si siguen con la madre, dejarán de mamar poco a poco. Incluso ella será menos permisiva cada vez, ya que los pequeños dientes le harán cada vez más daño. A medida que el tiempo pase irán dejando comida en algunas tomas, lo cual nos indicará que debemos reducir una de las tomas al día, así a los dos meses y medio comerán tres comidas al día y a los tres y medio o así sólo querrá dos, pero eso te lo irá indicando el propio cachorro. Mientras los tengamos en casa, a partir de los dos meses podemos hacerles algunos "regalitos" como un yogurt, leche evaporada con miel y huevo, pan, etc.. todo ello supone un aporte extra de calcio y vitaminas que no le hace ningún mal. Eso si, tienen que ser esporádicos, no vale atiborrarlos a chucherías, porque después no querrán ni ver el pienso. Es importante cuidar el largo de sus uñas desde bien pequeños, cada semana o así se las cortaremos, los primeros meses crecen rapidísimo y si los acostumbramos de pequeñitos, de mayores no nos darán problemas a la hora de cortárselas. Casi al tiempo que empiecen a comer pienso, los iremos sacando unas horas al día a tomar el sol, el sol es muy importante para ellos. Sacarlos al sol no quiere decir que te los lleves de paseo, los sacas al jardín o la terraza para que jueguen unas horas. También es importante sociabilizarlos, jugaremos con ellos, les hablaremos y les acostumbraremos al trato con los humanos para que de mayores tengan un carácter amable y juguetón para con nosotros.
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