Displasia de codos (HE.)

Anatomía y función


Tres huesos son los que forman la articulación del codo. El húmero, el cubito y radio, unidos estos dos últimos entre sí son el soporte óseo del antebrazo.

El húmero en la parte próximal de la articulación presenta en su extremidad inferior dos cóndilos, el medial y el lateral cuyas superficies articulares son muy diferenciadas.

La articulación del codo es compuesta, pues posee tres articulaciones en sí. La humero-cubital, humerorradial y radiocubital próximal. Todos sus ligamentos son extracapsulares.

El cóndilo humeral medial descarga sobre el cubito el 20% del peso de la extremidad. El radio recibe el resto de la carga proveniente del cóndilo lateral (80%.)

El cúbito posee un escote semilunar, cuya función es impedir desplazamientos laterales de la articulación y estabilizar el conjunto. Cuando el perro apoye la extremidad en el suelo y descargue peso sobre él, la articulación estará en extensión.

La porción distal del húmero (extremidad inferior) desarrolla tres centros de osificación hacia las nueve semanas, pero su fusión entre sí y centros dístales a los nueve meses.

En radio y cúbito su centro de osificación se aprecia hacia las siete semanas y su fusión es a los 10 meses.



Etiología (causas.) y patología.

Pueden producirse defectos de osificación, si estas se dan en el nivel de placa de crecimiento se dará lugar a una no unión, si es a nivel de hueso subcondral - que sirve de soporte al cartílago articular con el cartílago hilalino - se producirá un agrietamiento.

En ambos casos estaremos ante procesos degenerativos causantes de la osteocondrosis, de la cual la más preocupante es aquella que conlleva una fragmentación de la ápofisis coronoides medial del cubito.

Estos procesos degenerativos dan lugar a una inflamación (artrosis), pudiendo desestabilizar la articulación, lo que originará a una osteoartrosis, más conocida como displasia de codo.

Cuando la artrosis es leve, el animal podrá mantener un nivel casi natural de actividad a través de su vida, dado que su evolución estará en razón del tipo y grado de la lesión, pero siempre será desfavorable.

Las luxaciones de la articulación del codo no son frecuentes.

El cóndilo es propenso a la fractura.



Datos estadísticos

En una evaluación efectuada por la fundación ortopédica americana (OFA) a 86 razas, 36 de ellas resultaron padecer de displasia del codo, siendo una de las condiciones patológicas mayormente subdiagnosticadas.

Los datos estadisticos que se manejan con mayor recurrencia son los impartidos generalmente a nivel europeo.

1. - Sexo. Mayor incidencia en machos 51% contra 43% en las hembras.

2. - Edad. Debido a la incidencia que aporta el punto anterior no fue recomendado separarlos por sexo. Existiendo un incremento de 4% para ambos sexos por mes de edad.

3. - Heredabilidad.- Esta basada en la regresión de los hijos sobre los padres 34%, hijas sobre madres 40%.

4. - Prevalecencia en la progenie. Es mínima cuando ambos padres son normales. Diametralmente opuesta cuando ambos padres padecen del mal. También debido al sexo la incidencia en la progenie de machos reproductores, vario entre un rango de 17 a 30% para machos sanos; 65% para machos con mínima afección.



El siguiente cuadro detalla las medidas valoricas para la displasia de codos:


ED- Libre Cría y selección positiva Libre

ED+ Leve Cría y selección positiva Grado I

ED++ Medio Cría y selección positiva Grado II

ED+++ Alto No apto para la crianza Grado III


Prevención y conclusiones.

Dada la dilatación que puede sufrir la cápsula articular, hace que durante el proceso de extensión y flexión forzadas el perro presente intolerancia al ejercicio, evidenciándose en una cojera.

Existe un número no despreciable de ejemplares que no muestran signos de renguear, pero que al ser radiografiados se observa la presencia del mal.


De acuerdo a su heredabilidad esta clasificada como una enfermedad moderada.


Resumen.

La displasia de caderas y codos son muestras de degeneraciones que reducen en gran medida la capacidad de esfuerzo.

Por tanto debido al carácter hereditario, cada criador debe ver como obligación el criar sólo con reproductores sanos de ambas articulaciones.

Sin lugar a dudas que estos tres temas son absolutamente interdependientes para lograr obtener un ejemplar que nos pueda presentar la máxima utilidad en el trabajo.